Nací en Barrio San Martín de casualidad. A los pocos meses ya estaba en Nueva Córdoba para pasar gran parte de mi infancia y juventud. Bv. Junín, primero; Bv Arturo Illia, después del triunfo radical de 1983. Como repetí en post anteriores, conocí a ese Boulevard de punta a punta y a las paralelas y a las que cortaban a esa arteria, el corazón del barrio junto a la Chacabuco.

Y fue un barrio feliz, como casi todos. En los 80` con familias asentadas en el lugar desde hacía muchos años, con el "super americanos", la mercería, el ramos generales de "don Chaín", doña Amelia y su fama de curandera, el Ministerio de Obras Públicas de Junín y Balcarce, el baldío de Rondeau casi Paraná donde jugábamos al fútbol, el videoclub Ecos de Obispo Salguero, "Los 2 Chinos", la Placita del Hospital de Niños y la Peluquería de "don Almirón". En los 90`, familias mezcladas con los nuevos inquilinos, los estudiantes, el cyber, los kioscos y la comida para llevar. Ya en el nuevo siglo, los nuevos vecinos se quedaron con todo.

Hace unos días, un amigo alquiló una pieza. Lo hizo a través de Internet. Buscó y buscó y por mail confirmó que acompañaría en el alquiler de un departamento de 2 dormitorios, en San Jerónimo y Paraná, a dos chicas del interior de la Provincia de Córdoba. Sin conocerlas, armó la mudanza y tocó el timbre. Ellas, ya lo habían aceptado, a cambio de 600 pesos.

La calle San Jerónimo siempre fue la zona roja del barrio. Una calle "por la que no había que pasar de noche". Con chicas bondadosas y muchachos amigos del alcohol. Pero ya no. Hasta los departamentos de esa zona, la más baja del barrio, están en manos de estudiantes que alquilan piezas a cambio de unos pesos.

Me sorprendió cuando me dijo que había conseguido departamento en esa zona. Me sorprendió cuando me contó cómo llegó hasta ahí. Me sorprendió también su respuesta: "En Nueva Córdoba no vive más gente... ehh... bueno, no viven más familias" aclaró. Debe tener razón.